Crema de brócoli, maíz y lacón (Marta)

Crema de brocoli, maíz y lacón

Feliz Año a todos. Por fin vuelvo a la carga después de unas navidades cargadas de emociones, reencuentros y kilos. De este momento de excesos gastronómicos rescato  esta crema que encontré en mi blog favorito, El Comidista, y que hicimos en casa para la comida de Navidad.

Por su sencillez y porque la base es verdura, la he adaptado a mi dieta post-navideña añadiéndole pimiento amarillo para conseguir los tres colores que siempre intento tomar en mis verduras de comidas y cenas: el verde del brócoli, el blanco de la cebolla y el amarillo del pimiento. En esta versión, claro está, no he rehogado la cebolla, he obviado la leche evaporada y el lacón y me he limitado a adornar con unos granos de maíz…pero tranquilos, que a vosotros os cuento la receta en todo su esplendor.

Además del  sabor fresco del brócoli, me encanta la textura crujiente y el sabor dulce que el maíz aporta a esta receta. Desde El Comidista nos dicen que se puede sustituir el lacón por un queso ahumado y el resultado es también espectacular.

Probadla sin parar porque está riquísima y la preparación es más básica que el mecanismo de un chupete…

Ingredientes (para 6 personas)

1 brócoli de unos 660 g; 300 g de maíz congelado; 1 cebolla grande; 1 pimiento amarillo (opcional para futurs); 1/2 litro de caldo de pollo o verduras; un chorro de leche evaporada (por plato); dos lonchas gruesas de lacón del bueno; sal y pimienta

Preparación

Pelamos la cebolla, la cortamos pequeña y la ponemos a dorar en una olla con aceite.

Cuando esté casi lista, añadimos el brócoli en ramilletes y el pimiento amarillo en trozos y les damos una vueltas durante dos o tres minutos más. Añadimos el caldo y casi todo el maíz, salpimentarmos y ponemos a hervir durante unos 10-12 minutos.

Mientras, cortamos el lacón a trocitos irregulares y lo pasamos por la sartén sin aceite. Reservamos.

Trituramos la sopa y la servimos en cada plato con un chorrito de leche evaporada por encima, un poco de lacón y algunos granos de maíz.

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Ajoblanco con uvas Moscatel (Marta)

Ajoblanco

Después de esta pertinaz sequía, no la que asola España (que también) sino la que ha hecho que nuestro blog esté árido de recetas desde el principio del verano, volvemos a la carga con un plato que, si os dais prisa, todavía podéis hacer antes de que se acaben del todo los calores y las uvas Moscatel. Es muy fácil y rapidita rapidita…

Esta receta viene, como tantas otras, de mi madre y me trae recuerdos de los veranos de mi infancia y juventud, cuando íbamos, a mediados de agosto, a comprar las primeras uvas Moscatel a Manilva y ya en el mismo puesto empezábamos a atacar los racimos que el agricultor nos ofrecía. Este año no he conseguido uvas de Manilva, así que he tenido que comprarlas de Alicante, que, sin ser como las malagueñas, tampoco están mal.

Otra opción también muy rica  para acompañar el ajoblanco es cortar melocotón en trocitos pequeños. Eso sí, si es de Calanda, de esos amarillos y duros que aún saben a melocotón, mucho mejor.

Ingredientes (para 4-6 personas)

250 g de almendras crudas; 150-200 g de pan duro; 2 dientes de ajo; aceite, vinagre, sal y agua; un racimo de uvas Moscatel para acompañar

Preparación

Quitamos la corteza del pan, lo partimos en trozos grandes y lo ponemos en un bol a remojar con agua y un buen chorretón de vinagre. Al añadir el vinagre al agua del pan conseguimos que el ajoblanco no quede tan ácido.

En el vaso de la batidora vamos añadiendo las almendras, los ajos ( a los que previamente habremos quitado la parte central para que no repitan), el pan en trozos,  sal y un chorro de aceite. Una vez mezclado esto vamos añadiendo agua fría poco a poco hasta conseguir la textura deseada, que es la de una crema más clara que espesa. Si es necesario, añadimos un poco más de aceite. Es importante que se “sientan” los trozos de almendra, que esta no quede completamente triturada como sucedería si lo hacéis en Thermomix.

Una vez listo, se mete en la nevera hasta el momento de servir. Se acompaña con uvas Moscatel despepitadas y peladas.

 

Crema de calabaza con gambones al ajillo (Alicia)

CREMA DE CALABAZA

Hoy quiero compartir con vosotras una crema que comíamos en mi casa desde pequeños, es una crema fácil de hacer, económica y muy saludable. Hace 18 años la madrina de Carlos nos invitó a probar esta deliciosa receta y desde entonces en mi casa no he dejado de hacerla (pero a mi manera, eh?) ¡A mis hijos les encanta!

Ingredientes para 4 personas

Para la crema : 750 grs de calabaza; 150 grs de cebolla; 1 patata pequeña; agua ; sal; 25 grs de aceite de oliva

Para los gambones al ajillo: un chorretón de aceite; 8 ó 12 gambones (quitad la tripa! ); 2 dientes de ajo ( yo quito el corazón); 1 guindilla.

En primer lugar, ponemos a calentar el aceite en la cazuela y cuando está caliente, echamos la cebolla y la pochamos.

A continuación, ponemos la calabaza y la patata partida y las rehogamos durante unos minutos.

Añadimos el agua, la sal y dejamos que hierva unos 20 minutos.

Pasamos la mezcla con la batidora o el pasapurés según os guste la textura. Reservamos.

En una sartén, ponemos una chorretada de aceite de oliva y cuando esté templado, echamos los ajos en láminas y los doramos un poco junto con la guindilla, teniendo cuidado de que no se quemen. A continuación, añadimos los gambones sazonados previamente.

Para servir, ponemos la crema en un cuenco o plato y encima los gambones con un poquito de la salsa del ajillo, quitando la guindilla, eso sí.

¡Espero que os guste, amigas!