Pelotas de cocido o albóndigas para la paella (Celia)

Pelota para el cocido

Como muchas otras en nuestro idioma, la  palabra envolver tiene varios significados. Una de las definiciones que he encontrado dice:

“Cubrir un objeto o persona rodeándolo y ciñéndolo de tela, papel u otra cosa análoga”.

Y esto es lo que haremos en esta receta: envolver literalmente una serie de ingredientes con hojas de col verde para añadirlas al cocido o para tomar solas.

Y como la palabra, que puede dar lugar a varias interpretaciones (dejarse envolver por la música o por una sensación), este conjunto de ingredientes puede, en sentido figurativo, envolver de sabor a otro gran plato de la cocina valenciana que es la paella. Pues se pueden hacer pequeñas bolitas con la carne de las pelotas (comúnmente llamadas albóndigas) y añadir a la paella justo después de poner el agua para que se cueza el arroz. El punto de sabor que le aportan es…..definitivo.

Ingredientes (para 6 personas)

Hojas de col verde; azafrán; 800gr de carne picada (mitad de cerdo, mitad de ternera);  media barra de pan duro; un trocito de tocino;  un higadito de pollo; la ralladura de un limón; perejil picado; piñones a trocitos;  sal; pimentón;  pimienta negra y blanca molida;   nuez moscada; canela y un huevo.

Elaboración

Se pone el pan en remojo y cuando esté bien empapado se escurre y se mezcla con la carne, el tocino y el higadito bien picados y el resto de ingredientes. Se amasa y se forman las pelotas que envolveremos con las hojas y ataremos con palillos o cuerda.

Se ponen las pelotas en una olla, se añade agua hasta que casi las cubra (se puede añadir también una zanahoria, patata, nabo, boniato, o lo que se quiera al caldo), se echa el azafrán y se cuecen.

Estas pelotas también son un ingrediente esencial del cocido valenciano ( que os contaré otro día) y,  como ya he comentado, la misma mezcla de la carne se utiliza para hacer albóndigas que se añaden a la paella y le aportan un toque especiado muy especial.

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Arroz caldoso de temporada (Celia)

arroz-caldoso

Acostumbrados como estamos a tener acceso a alimentos de todo el mundo y en cualquier momento, puede que nos cueste creer que no hace tanto no era así. Antes, algunos platos se hacían sólo en determinadas épocas del año, en función de las verduras de temporada de las que se podía disponer.

El arroz que nos ocupa puede hacerse “de verano” o de “invierno”  según las verduras de que dispongamos.

Ingredientes para 6 personas

Base para el arroz caldoso:

Cuatro trozos pequeños de pollo; medio conejo troceado ( a ser posible con la cabeza); unos trocitos de costilla de cerdo (opcional); dos o tres dientes de ajo; un poco de perejil; un tomate rallado; un pimiento verde y medio pimiento rojo.

Para el de verano le añadimos un poco más de pimiento rojo, una berenjena y unos 300gr de judías verdes. Pero si queremos el de invierno pondremos 4 alcachofas, unos ajetes tiernos y dos puñados de guisantes .

Preparación

Se sala la carne y se sofríe junto con un par de ajos machacados. Se añade el pimiento a trocitos y los ajetes tiernos. Cuando esté dorado todo se echa un picadillo de ajo y perejil y luego un tomate rallado. Se da una vueltecita y se va añadiendo la verdura a trozos pequeños. Primero las judías o guisantes, por último la berenjena ( las alcachofas mejor dejarlas para el final, pues necesitan menos tiempo). Se añade agua y se deja cocer a fuego lento una media hora.

Luego se rectifica de sal y se añade un puñado de arroz por persona y se deja que cueza de 15 a 20 min.

Este arroz debe servirse enseguida, pues de lo contrario se empasta. Es preferible que repose en el plato.

Alcachofas rehogadas

alcahofas-rehogadas

La buena compañía logra que cada experiencia sea distinta, que lo familiar se renueve para no resultar anodino. La cocina también consiste en acertar con maridajes que enriquezcan y sorprendan, por ejemplo utilizando como complemento la simplicidad de la alcachofa. Me gusta este comodín verde, un transformador de sabores de los productos a los que se empareja. Logra que cambie los registros de la carne, encuentra nuevos matices para el pescado u otras verduras y es lo suficientemente consistente para ser la única protagonista en platos de una sencillez exquisita.

Ingredientes para 4 personas

8 alcachofas;  4 dientes de ajo; un limón;  aceite de oliva y pimentón (opcional)

Preparación

Se quitan las hojas externas de la alcachofa,  se corta la punta (hasta que quede la parte tierna de la flor) , se parten por la mitad y se quita la parte del centro. Enseguida se ponen en remojo con un poco de agua y un limón exprimido para que no se pongan negras, pues las alcachofas se oxidan rápidamente).

Se escurren bien las alcachofas,  se les pone  un poco de sal y se echan en un caldero no muy alto. Se añaden los ajos cortados en finas láminas y un poco  de aceite. Se ponen a fuego fuerte primero para que se doren un poco y luego a fuego lento y tapadas hasta que queden cocidas pero no muy blandas (unos 15-20 min). Hay que moverlas de vez en cuando pero sin destapar el caldero.

Ensaladilla rusa (Celia)

Ensaladilla rusa

Con los calores, llegan las recetas frías, el descontrol de horarios y las ganas de vacaciones. Así que, después de que las últimas recetas hayan tardado más de la cuenta en llegar al blog (o en algún caso, ni hayan llegado) hemos decidido entre todas las amigas parar hasta septiembre, mes en el que volveremos con nuevas ganas y recetas. Como despedida, una receta de Celia veraniega donde las haya, de esas que no pueden faltar en nuestra nevera. Os dejo con ella.

Y ¿por qué rusa?, me pregunto yo. Pero sí, rusa porque parece ser que fue un cocinero ruso quien la inventó. Lo que no creo es que los ingredientes originales sean los mismos que en nuestra ensaladilla típica, que es la que yo os voy a contar.  Y estoy segura que versiones habrá mil.

Ya sé que la ensaladilla no es un plato muy misterioso. De hecho no estaba dentro de mi “repertorio” habitual, y si ahora ocupa un lugar relevante entre las comidas de verano es porque, cuando la hago, la ensaladilla alegra cualquier momento a los de mi familia que, como muchos, diafrutan con las comidas frías cuando llega el calorazo.

La ensaladilla es pues, una buena opción para el periodo estival, no sólo porque es versátil ( sirve de tapa, aperitivo, comida o cena) y práctica ( se deja preparada en la nevera y se toma a discreción), sino porque además está muy rica.

Ingredientes para 4-6 personas

3 paratas grandotas; dos zanahorias; un puñado de guisantes; atún de lata;  aceitunas manzanilla rellenas o con  sabor a anchoa; un par de huevos duros y mayonesa casera (huevo, aceite de oliva suave, vinagre y sal)

* Imprescindibles unos picos, regañás o rosquilletas para acompañar.

Preparación

Hierves las patatas y las zanahorias en agua cos sal. Cuando casi estén cocidas echas los guisantes y dejas que cuezan unos 10 minutillos.

Lo escurres todo y que se enfríe. Entonces troceas o machacas las patatas y zanahorias y  añades los guisantes, el atún desmigado, el huevo duro y las aceitunas a trocitos. Mezclas todo con la mayonesa, lo pones en un bol con poco de mayonesa por encima y lo adornas a tu gusto con huevo rallado o pimientos rojos asados, aceitunas, pepinillos…

¡Buen verano y hasta septiembre!

 

Guiso de rape con almendras (Celia)

guiso de rape_1

Como creo que tendemos a abusar de la carne como fuente de proteínas, creo que esta receta puede interesar a quienes como a mi, les encanta el pescado pero les cuesta prepararlo.

Para mi el rape es un pescado especial ya que me trae recuerdos de mi yaya, pues ella, que siempre que podía se ofrecía a preparar o hacer cualquier cosa que pudiera agradar, preparaba un arroz con rape y coliflor que nos comíamos las dos mano a mano y que me volvía loca. Pero como esa receta no la sé hacer, os propongo otra que hace mi madre y que también me encanta.

Ingredientes para 6 personas

Un par de patatas, un rape entero cortado en rodajas, ajos, perejil , almendras y un tomate. Para el fumet: huesos y cabeza de rape.

Preparación

Prepara un fumet con la cabeza de rape.  Yo lo hago sencillo, simplemente un caldo corto cociendo los huesos y cabeza del rape en agua con sal. Si quieres hacer un caldo de pescado con  más fundamento, puedes añadirle otros pescados o cangrejos, chirlas, un puerro, cebolla, laurel…

Mientras, fríe las patatas a rodajas no muy finas en aceite de oliva. Luego fríe el hígado  y  las rodajas de rape rebozadas en harina.  A continuación, sofríe un picadillo de ajo, perejil y almendra. Añade un tomate rallado y dale una vueltecita. Coloca las patatas, sobre ellas las rodajas de rape y el fumet de pescado que consideres. No te pases que no debe quedar muy caldoso. Que cueza unos 15 minutos a fuego vivo. Y ¡listo!

Pollo con champiñones y almendras (Celia)

POLLO CON CHAMPI Y ALMENDRAS

Esta vez quiero compartir con vosotras una receta de pollo, aunque quizás no demasiado original, sí con un sabor muy tradicional y casero.

Y lo hago pensando en mi madre, pues el tema de las almendras es muy suyo, ya que las pone tanto fritas  para el aperitivo, como en picadillo con ajo y perejil para el potaje o las utiliza para guisos, de carne o de pescado. Y, cómo no, también  molidas para tortadas, pastelitos de boniato y  otros dulces.

Ingredientes para 4/6 personas

Pollo de corral  troceado; champiñones; 4 dientes de ajo;  perejil; 50 gr de almendras; tres rebanadas de pan del día anterior (pero que no esté duro); un higadito de pollo; vino blanco; un huevo duro; sal, pimienta y aceite de oliva.

Preparación

Freímos las almendras, el higadito y el pan y lo ponemos todo junto en un mortero. Añadimos los ajos y el perejil para hacer el picadillo.

Salpimentamos el pollo y lo doramos bien  en aceite muy caliente.

Añadimos el picadillo, le damos una vueltecita y rápidamente echamos los champis cortados a trocitos. Cuando estén dorados añadimos el vino blanco y dejamos cocer a fuego medio. Cuando  el vino haya reducido, el guiso estará listo.

Justo antes de servir añadimos un huevo duro muy picadito.

Espero que os guste…

Faves sacsaes (Celia)

faves scaescs

Esta semana voy a compartir con vosotros una receta muy de mi tierra. Se trata de “faves sacsaes” o lo que en castellano podríamos llamar vulgarmente habas  meneadas.

Cuando pienso en las habas,  automáticamente me viene la imagen de mi padre frente a la chimenea rodeado de unas bolsas enormes con las vainas, un barreño sobre las piernas y venga pelar habas. Y seguro que alguien exclama: “Qué bien, ¡habitas!”. Y su respuesta : “Cogidas de hoy”.  Porque según él, están mucho mejor si están recién cogidas y, por supuesto, han de cocinarse el mismo día porque saben mucho mejor.

En fin , sin comentarios. Yo me río, pero os puedo asegurar es que saben a gloria.

Ingredientes para 4-6 personas

2 kg de habas ; 4-5 dientes de ajo; perejil; pimentón; unas hojitas de hierbabuena; magro de cerdo en taquitos pequeños (opcional)

Preparación

Pelamos las habas, para lo cual es conveniente usar guantes, porque si no, luego se nos quedan las uñas negras. Hay que dejar algún trozo de las vainas para que estén más tiernas.

Ponemos a calentar aceite de oliva en un caldero y echamos las habas y las vainas a trocitos. Les damos una vueltecita y añadimos ajo y perejil, que previamente habremos machacado en el mortero. También el pimentón y las hojas de hierbabuena. Lo  rehogamos todo un momento y añadimos una pizca de agua y sal.

Si se quiere, se puede añadir un poco de magro de cerdo a taquitos pequeños, que doraremos un poco antes de echar las habas.

Las dejamos tapadas a fuego medio-bajo y cada poco las meneamos sin levantar la tapa. Hay que moverlas hacia los lados y también intentar voltearlas. Así no las romperemos.

En unos 15-20 minutos estarán listas. Y si las acompañamos con un huevo frito, nos queda un plato estupendo.