Faves sacsaes (Celia)

faves scaescs

Esta semana voy a compartir con vosotros una receta muy de mi tierra. Se trata de “faves sacsaes” o lo que en castellano podríamos llamar vulgarmente habas  meneadas.

Cuando pienso en las habas,  automáticamente me viene la imagen de mi padre frente a la chimenea rodeado de unas bolsas enormes con las vainas, un barreño sobre las piernas y venga pelar habas. Y seguro que alguien exclama: “Qué bien, ¡habitas!”. Y su respuesta : “Cogidas de hoy”.  Porque según él, están mucho mejor si están recién cogidas y, por supuesto, han de cocinarse el mismo día porque saben mucho mejor.

En fin , sin comentarios. Yo me río, pero os puedo asegurar es que saben a gloria.

Ingredientes para 4-6 personas

2 kg de habas ; 4-5 dientes de ajo; perejil; pimentón; unas hojitas de hierbabuena; magro de cerdo en taquitos pequeños (opcional)

Preparación

Pelamos las habas, para lo cual es conveniente usar guantes, porque si no, luego se nos quedan las uñas negras. Hay que dejar algún trozo de las vainas para que estén más tiernas.

Ponemos a calentar aceite de oliva en un caldero y echamos las habas y las vainas a trocitos. Les damos una vueltecita y añadimos ajo y perejil, que previamente habremos machacado en el mortero. También el pimentón y las hojas de hierbabuena. Lo  rehogamos todo un momento y añadimos una pizca de agua y sal.

Si se quiere, se puede añadir un poco de magro de cerdo a taquitos pequeños, que doraremos un poco antes de echar las habas.

Las dejamos tapadas a fuego medio-bajo y cada poco las meneamos sin levantar la tapa. Hay que moverlas hacia los lados y también intentar voltearlas. Así no las romperemos.

En unos 15-20 minutos estarán listas. Y si las acompañamos con un huevo frito, nos queda un plato estupendo.

Solomillos de cerdo con calabaza, dátiles y curry (Natacha)

Solomillos con calabaza, datiles y curry

Esta semana os propongo una receta muy fácil y con sabores árabes.

Este plato lo inventé antes de un viaje al Bierzo con los amigos a una casa rural. Cada uno de nosotros tenía que llevar  algo para las comidas y, como no me daba tiempo a comprar, pensé: “tengo que hacer algo con lo que hay en el congelador, la nevera y la despensa”… y con los ingredientes que tenía salió este plato que les encantó a todos.

Ingredientes para 4 personas

2 solomillos de cerdo; una cebolla grande; 300 gr de calabaza (peso sin piel); 150 gr de dátiles sin hueso; un vaso de caldo de pollo; una cucharada pequeña de pasta de curry verde; curry en polvo y cúrcuma en polvo ( 1/2 bote de curry y 1/4 de cúrcuma); sal y aceite de oliva

Elaboración

Salamos los solomillos. Calentamos el aceite en una cazuela y sellamos la carne. Reservamos. Cortamos la cebolla en juliana y la calabaza en láminas.

En un wok con aceite de oliva pochamos la cebolla. Cuando empiece a estar blanda añadimos la calabaza en láminas, removemos y tapamos. Dejamos que la calabaza ablande un poco, añadimos los dátiles, la cucharada de curry y removemos bien. Añadimos la carne, el curry , la cúrcuma y el caldo de pollo.

Dejamos cocer durante 20 minutos a fuego medio y… a comer!!!! Seguro que os gusta.

Dorada a la sal (Alicia)

DORADA A LA SAL OK

Hoy os traigo un plato tan fácil que solo tiene dos ingredientes: pescado y sal. La cocina a la sal es una de las formas más sencillas (y antiguas) de realzar el sabor natural de una carne o un pescado, dejándolos increíblemente jugosos.

Esta receta solo tiene un secreto o, mejor dicho, solo tiene dos. El primero se llama materia prima: tenéis que comprar una dorada fresca, con escamas plateadas y lustrosas, con ojos brillantes y el cristalino bien transparente. El segundo secreto también tiene que ver con los ojos y es un truco para saber cuándo está el pescado en su punto justo y hay que sacarlo. Seguid leyendo y lo sabréis.

Ingredientes para 4 personas

2 doradas de unos 800 gr; un paquete de sal gorda para hornear.

Preparación

Pedimos al pescadero que nos prepare las doradas para hacerla a la sal; la mayoría te las dejará con todo, escamas y tripas incluidas. Pero, si no quieres tener que quitar la tripa una vez cocinada la dorada, mejor pedirle a tu pescadero que te la quite pero sin abrir demasiado el pescado. De esta manera no entrará sal y te evitarás el engorro de limpiar el pescado antes de servirlo.

En la fuente del horno ponemos la sal y encima las doradas y las cubrimos por completo pero dejando los ojos al descubierto.

la foto 1 (2)

Esta va a ser nuestra señal de que la dorada está lista: cuando los ojos se vuelven grisáceos, hay que sacarla. Más o menos unos 20 ó 30 minutos a una temperatura de unos 200 grados.

Limpiamos la dorada de sal, que  sale fácilmente, las preparamos, emplatamos y listo. Podéis acompañarlas de unas patatas panaderas, unas patatas cocidas o una ensalada.

Cupcakes de trigo, brócoli y jamón (Claudia)

Cupcakes de brócoli y trigo

Mucho antes de que mi madre y sus amigas empezaran con este blog,  yo ya tenía la costumbre de hacer fotos a la comida que hacíamos en casa no sé si por ser nutricionista o por ser comilona ( o por las dos cosas). El caso es que cuando surgió la oportunidad de escribir en su blog porque había un hueco, saqué esta foto de unos cupcakes que improvisé a partir de una receta un poco distinta y que la verdad es que me salieron riquísimos.

Es una receta muy facilita y resultona, además de muy completa nutricionalmente hablando: tiene verdura, hidratos de carbono y proteínas. Espero que os gusten tanto como a nosotros.

Ingredientes para 6 personas

5 huevos; ½ brik de leche evaporada; 1 cebolleta; ¼ de brócoli; jamón en taquitos; trigo (o quinoa); queso manchego en taquitos; sal y pimienta

 Preparación

 Picamos la cebolleta fina. Cortamos el brócoli en ramitas pequeñas. En una sartén, sofreímos la cebolleta cortada en trozos junto con el jamón y el brócoli hasta que esté dorado. Mientras, hervimos el trigo o la quinoa en agua con sal siguiendo las instrucciones del fabricante. Yo suelo usar trigo precocido, que no necesita más de 5 minutos de cocción.

En un molde para cupcakes repartimos el trigo o la quinoa junto con el brócoli el jamón y la cebolleta. En un bol batimos los 5 huevos y le añadimos el queso en taquitos (tampoco mucho) y la leche evaporada. Rellenamos los moldes de cupcakes con la mezcla del huevo vertiéndolo encima del resto de ingredientes que habíamos colocado, teniendo cuidado de no llenarlos demasiado para que no se salga la masa en el horno. Horneamos unos 15-20 minutos aproximadamente a unos 190º.

Miso ramen exprés (Marta)

Miso ramen_4

Como todas mis recetas, esta tiene una larga historia detrás. Lo creáis o no, yo amaba el ramen antes de haberlo probado. Os cuento por qué. Un día leí esta noticia en el periódico: Antonio Solera, un guitarrista de una compañía de baile español, había salvado a una chica al recogerla con su cazadora cuando se tiró de un edificio en llamas en Tokyo. Al parecer, el hombre, que lo contaba como si tal cosa, dijo que al terminar la actuación tenía hambre, salió a tomar una sopa ramen a un sitio que cerraba tarde y se encontró con la escena: una chica aterrorizada que se debatía entre tirarse al vacío o correr el riesgo de morir quemada. El músico hizo lo que consideró natural: decirle, con su japonés rudimentario (por lo visto, todos los flamencos saben algo de japonés!), que se tirase que él la recogía. Y así lo hizo, salvándole la vida.

Luego resultó que aquel guitarrista trabajaba en la misma compañía donde baila mi amigo Jairo, que estaba también en Tokyo cuando sucedió aquello, y que el hombre incluso fue condecorado por su heroica actuación ( la del incendio, no la otra…)…en fin, casualidades de la vida.

El caso es que me quedé con lo del ramen, no sé, me resultó curioso que aquel hombre, ya mayorcito y granaíno, fuese aficionado a esas sopas exóticas cuando te lo hubieras imaginado más con un caldito de puchero con hierbabuena, por poner un ejemplo…

Tras tomar por fin ramen en un par de sitios y comprobar que me gustaba tanto como me había imaginado, me decidí a hacerlo en casa con ayuda de Claudia, cogiendo ideas de aquí y de allá y con lo que teníamos por la nevera. Los resultados fueron bastante espectaculares para ser una versión rápida y sui generis del auténtico ramen japonés, del que hay muchas variedades, algunas de ellas muy elaboradas.

Ingredientes para 4 personas

1 l ½ de caldo de pollo o cocido; 3 dientes de ajo aplastados; una raíz de de jengibre cortada en láminas finas; 3 cucharadas de pasta de miso ( a la venta en cualquier supermeracdo asiático); un buen chorro de salsa de soja; 2 pechugas de pollo deshilachadas; 4 cebolletas picadas; 2 tazas de espinacas ; 2 tazas de kale o col china; 1 taza de zanahoria; 1 taza de setas shitake; 2 huevos poco hervidos; fideos ramen cocidos ( o udon o noodles, el fideo que más os guste); cebollino picado para adornar

Preparación

 Cortamos la zanahoria en rodajas finas y un poco al bies. Cortamos también las setas en láminas y la col china en juliana mediana, no muy fina. Picamos las cebolletas, dos de ellas en láminas, las otras dos en tiras. Salteamos las zanahorias por una parte y las setas shiitake por otro con una gota de aceite. Seguidamente, hervimos las espinacas en agua salada durante unos 30 segundos como mucho. Hacemos lo mismo con la col china, pero la dejamos unos 3 minutos. Reservamos todo.

Ponemos el caldo a hervir con el jengibre cortado en láminas, los ajos enteros y las dos cebolletas en tiras. A los 30 minutos añadimos la salsa de soja y las dos pechugas enteras ( si ya tenéis el pollo hervido del cocido os saltáis este paso) y las dejamos cocer durante unos 15 ó 20 minutos más. Las sacamos, las deshilachamos y las apartamos. Añadimos al caldo la pasta de miso con cuidado de que no salgan grumos ( por ejemplo, utilizando un colador). Cocemos dos huevos durante unos 8 minutos. Pasado este tiempo, los sacamos del agua y los metemos un ratito en agua con hielo para que la clara quede dura y la yema líquida. Preparamos los fideos en un cazo aparte.

Con todos los ingredientes ya listos, montamos los platos o cuencos para cada comensal: un poco de caldo, los fideos encima, en un lado un puñadito de espinacas, otro de col china, otro de setas, cebolleta cortada, un puñadito de zanahorias, un poco de pollo, medio huevo y, para adornar, cebollino cortado.

Se come con cuchara y palillos, sorbiendo ruidosamente el caldo para que se enfríe y se aprecien mejor los sabores.