Guiso de calamares o sepia (Celia)

Guiso de calamaresPara cerrar el año, os propongo esta receta de mi padre. Aunque cada vez hace las cosas de una forma distinta y todo a ojillo, siempre te chupas los dedos. Él lo suele hacer con sepia pero vale igual para calamares.

Lo solemos tomar  en verano, cuando estamos en la Marina, y por eso siempre lo asocio a buenos momentos y con el mar cerquita. Gusta tanto a peques como a mayores; por lo menos a mi ya me chiflaba cuando era pequeña.

Ingredientes para 6 personas

Unos 800 gr de Calamares frescos a trozos (a mi me entraban 3) ; dos cebollas a trocitos pequeños; seis o siete dientes de ajo, con piel y todo (darles un golpetazo con algo para chafarlos un poco); pimienta negra en grano; coñac a discreción; un hojita de laurel.

Preparación

Quitamos a los calamares los ojos, la boca y  la pluma o  barqueta.  Pero ojo, sin quitarles las tripas, pues así están más sabrosos. La tinta sí se quita, porque según mi padre no aporta mucho y así no quedan tan negros.  Tampoco hay que quitar la piel.

En una cazuela con aceite de oliva sofreímos los ajos y  la cebolla. Cuando la cebolla esté bien dorada, echamos los calamares a trozos, las bolas de pimienta, el laurel y el coñac y dejamos que cueza una media hora a fuego lento, hasta que reduzca la salsa.  Probar de sal.

Se acompaña con arroz blanco si es para comer y si es de aperitivo, pues se moja pan y arreando.

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El cuscús de África (Marta)

 

CUSCUS_1

Aunque este plato es típico del norte de África, yo no me refiero  al continente sino a la dueña del bar de abajo de casa de mis padres. Como muchos marbelleros (y españoles), había vivido en Casablanca cuando Marruecos era un protectorado. Aunque en su bar solo daba tapas, algunos jueves hacía un cuscús de chuparse los dedos y mi padre, que vivía solo (mi madre ya no estaba con nosotros) nos avisaba a familia y amigos para tan magno acontecimiento ¡Hasta 20 personas nos llegamos a juntar en aquel minúsculo bar! Y es que una buena comida tiene más adeptos que un mitin…

Como sabréis, el cuscús en el mundo árabe es como el cocido en España: cada región y cada familia tiene su propia receta. Este cuscús, particularmente, no es el que se suele tomar a diario sino uno un poco más elaborado y , además de que es una versión un poco sui generis del cuscús de África, tiene de árabe lo que yo (por mucho que mi familia alcarreña  se empeñe en llamarme mora). Ahí os lo dejo.

Ingredientes para 6 personas

350 gr. de sémola de trigo (cuscús) ; agua para el caldo; 1 paletilla de cordero en trozos (como no había, yo he usado pierna); 2 tomates; 4 zanahorias, 1/4 de repollo; 1 trozo de calabaza; 1 boniato o batata; 1 calabacín; 2 ramitas de apio; 1 puerro; 2 nabos; 250 gr de garbanzos cocidos; 3 cebollas; 150 gr de almendras, 100 gr de pasas; miel; ras el hanout ( o en su defecto, una mezcla de cúrcuma, pimienta blanca, jengibre molido, canela, cardamomo, cilantro, cominos, pimentón dulce y nuez moscada); mantequilla; aceite y sal.

Preparación

En una olla grande, rehogamos el cordero con un poco de aceite y, cuando está dorado, añadimos los tomates en trozos. Cuando el tomate está casi deshecho, añadimos la mezcla de especias o ras el hanout y, enseguida, unos tres litros de agua. Cuando lleva unos 10 min cociendo añadimos las verduras más duras: zanahorias, nabos y apio. Pasados 20 min,  echamos el repollo, la batata y el puerro. Y, finalmente, cuando la carne está ya bastante tierna, el calabacín, la calabaza y los garbanzos en una red para que cojan sabor. Si el caldo no está suficientemente amarillo, yo añado más cúrcuma que, además de potenciar el color y el sabor, tiene un montón de propiedades nutricionales: es anticancerígena, antiinflamatoria, favorece el buen funcionamiento del hígado…

Mientras se hacen el caldo, la carne y la verdura, hacemos la salsa. Por una parte, tostamos a fuego lento las almendras (SIN ACEITE) hasta que están doradas y crujientes. En otra sartén, ponemos a pochar lentamente tres cebollas. Cuando están blanditas, añadimos las pasas, un par de cucharadas de miel, un poco de ras el hanout y caldo de la cocción. Casi en el momento de servir añadimos las almendras previamente tostadas.

Cuando ya tenemos todo listo, preparamos el cuscús. El  auténtico se hace en una  cuscusera que se coloca sobre la olla del caldo y se trabaja a mano durante mucho tiempo hasta que el grano está completamente suelto. Nosotros haremos la versión exprés, siguiendo las instrucciones del fabricante (o sea, del paquete de cuscús) pero sustituyendo una parte del agua por caldo para que tenga color.

Servimos en una fuente grande con el cuscús debajo, las verduras, la carne y los garbanzos encima en el centro y  la salsa y el caldo aparte para que cada comensal se sirva lo que quiera.

Croquetas infalibles (Ana)

croquetas infalibles

Hola de nuevo chicas. Esta vez me he decidido por unas croquetas, sí sí, parece una tontería, pero hace poco, hablando con nuestra amiga Celia, me comentó que nunca las había hecho y es verdad que aun pareciendo fáciles, no a todo el mundo le salen buenas, normalmente es porque le ponen poca grasa y la harina se sofríe mal y sabe a crudo, ya que muchas de nosotras creemos (erróneamente) que vamos a ahorrar calorías rebajando la cantidad de grasa de la receta o por un tiempo insuficiente de sofrito de la harina. Si queréis adelgazar,  olvidaros de comer muchas croquetas, porque son calóricas no solo por la harina, la mantequilla, el aceite y la leche entera de la pasta, sino también por la grasa que absorbe el pan rallado del rebozado al freírlas. Así que, si queréis hacer croquetas y que os salgan pa desnucarse, tenéis que seguir fielmente mis indicaciones y os aseguro que SIEMPRE os saldrán perfectas. Por eso, a esta receta la he llamado “Croquetas infalibles”.

Ingredientes (para un regimiento entre pequeño y mediano)

75 gr de mantequilla; 75 gr de aceite; 75 gr de cebolleta; 225 gr de harina tamizada (pasada por el colador); 3 litros de leche entera; huesos de jamón ( o de pollo o peladuras de gambas, según de qué las queramos rellenar); 250 ó 300 gr de jamón / pollo / gambas; 2 huevos duros (opcional); sal;  pimienta blanca; nuez moscada

Yo, esta vez, me he decidido a hacerlas de jamón, y como digo siempre, que sea bueno por favor, que os lo corten a taquitos muy pequeños y reservad.

Poned los tres litros de leche en el fuego y añadid los hueso de jamón (o de pollo, o de peladuras de gambas), y dejad que la leche se reduzca hasta que se quede en 2 litros más o menos.

Mientras tanto, coged una sartén grande y añadid la mantequilla y el aceite y a continuación la cebolleta muy picadita, rehogarla bien hasta que quede transparente y añadid la harina, y ahora sí, rehogad durante 5 minutos sin dejar de remover, pasado este tiempo dejarla reposar hasta que esté prácticamente fría. Una vez esté fría y siempre fuera del fuego, id añadiendo la leche poco a poco y sin parar de remover, pasarlo por el güiñogüiño (tourmix) incorporar al fuego y cuando hierva, seguid moviendo durante al menos 12 minutos a fuego suave. A continuación, añadid el ingrediente elegido, la sal, la pimienta y un poco de nuez moscada, a ser posible recién rallada y removed. Yo siempre añado a las croquetas, sean de lo que sean, 2 huevos duros picados. Me aumentan la cantidad de pasta y además les proporcionan también una finura especial.

Dejad reposar la pasta de las croquetas bien tapada en la nevera durante una noche, así se trabajan mejor.

Las croquetas se pueden moldear a mano, como hago yo, o como hacen las que tienen paciencia, que es con dos cucharas. Cada uno con sus cadaunadas…

En un plato grande y algo hondo poned el huevo batido con un poco de sal y pimienta blanca. En un bol grande, poned pan rallado, e id volcando las croquetas, primero en huevo y luego en pan rallado.

Las croquetas se deben freír siempre en aceite de oliva, pues este cunde más en la sartén, y las croquetas además salen completamente escurridas, con lo que al llevar menos aceite engordan menos. El aceite debe estar caliente y humeando ligeramente, a unos 160 grados. Si estuviera demasiado caliente, las croquetas se nos tostarían demasiado por el exterior y, sin embargo, estarían frías y crudas en el interior. Si el aceite no está suficientemente caliente, las croquetas se abrirán saliéndose todo su relleno al exterior. Por ello, LA TEMPERATURA DEL ACEITE ES SUMAMENTE IMPORTANTE.

Bueno chicas,  después de esta disertación sobre las croquetas, os dejo para que os animéis a hacerlas y, cómo no, incluyo fotitos.

Crema de calabaza con gambones al ajillo (Alicia)

CREMA DE CALABAZA

Hoy quiero compartir con vosotras una crema que comíamos en mi casa desde pequeños, es una crema fácil de hacer, económica y muy saludable. Hace 18 años la madrina de Carlos nos invitó a probar esta deliciosa receta y desde entonces en mi casa no he dejado de hacerla (pero a mi manera, eh?) ¡A mis hijos les encanta!

Ingredientes para 4 personas

Para la crema : 750 grs de calabaza; 150 grs de cebolla; 1 patata pequeña; agua ; sal; 25 grs de aceite de oliva

Para los gambones al ajillo: un chorretón de aceite; 8 ó 12 gambones (quitad la tripa! ); 2 dientes de ajo ( yo quito el corazón); 1 guindilla.

En primer lugar, ponemos a calentar el aceite en la cazuela y cuando está caliente, echamos la cebolla y la pochamos.

A continuación, ponemos la calabaza y la patata partida y las rehogamos durante unos minutos.

Añadimos el agua, la sal y dejamos que hierva unos 20 minutos.

Pasamos la mezcla con la batidora o el pasapurés según os guste la textura. Reservamos.

En una sartén, ponemos una chorretada de aceite de oliva y cuando esté templado, echamos los ajos en láminas y los doramos un poco junto con la guindilla, teniendo cuidado de que no se quemen. A continuación, añadimos los gambones sazonados previamente.

Para servir, ponemos la crema en un cuenco o plato y encima los gambones con un poquito de la salsa del ajillo, quitando la guindilla, eso sí.

¡Espero que os guste, amigas!

Arros amb fesols y naps (Natacha)

 

arroz con naps y fesols

Como buena dianense y como en mi casa siempre se ha cocinado el arroz en todas sus formas, voy a empezar con un arrocito caldoso, perfecto para el otoño-invierno y que además es el preferido de Paula.

Por supuesto, la receta es de mi madre y  ya sabéis que en esto del arroz hay múltiples versiones, así que seguro que de la misma receta encontráis otra y seguro que Celia lo hace diferente  pero bueno, esta es la receta de mi madre y ahora también mía:

Ingredientes para 6 personas

Costilla de cerdo fresca troceada ½ kg, en trozos pequeños; una manita de cerdo troceada (si no os gusta se quita al hacer el arroz); pimentón dulce, 2 cucharadas medianas rasas; alubias blancas pequeñas , 100 gr. (previamente las hemos dejado 12 h en remojo); 2 nabos, 2 zanahorias, un boniato (o batata ya que en Madrid no encuentro siempre boniato), un trozo de repollo (la mitad de ¼); 2 pencas o cardos en trozos; 1,5 litros de agua; azafrán; aceite de oliva; arroz. (en Denia se pone también nabicol pero en Madrid no encuentro).

Preparación

Primero se hace el caldo con la carne y todas las verduras. Salar las costillas y la manita. Poner aceite en la olla y sofreírlas hasta que se doren, añadir las alubias y 2 cucharadas medianas de pimentón dulce, remover todo para que se mezcle bien el pimentón con el resto. Añadir agua (1,5 litros más o menos). Trocear  toda  la verdura en trozos pequeños y añadir al caldo. Añadir sal y azafrán (un sobre  de azafrán molido).

Dejar cocer  durante  2 h. a fuego medio en caldero. Si lo hacemos en en la olla exprés el tiempo de cocción será 45 min.- 60 min.  a fuego medio y, si es una olla súper rápida, unos 30 minutos.

Para hacer el arroz:

Una vez está hecho el caldo  (revisar que la verdura y las alubias están cocidas), se añade el arroz. Yo siempre saco un poco de caldo antes para luego añadir a los platos, ya que  según gustos puede ir más o menos caldoso. Se calcula una taza pequeña (de las de café) de arroz por persona.

Antes de añadir el arroz el caldo tiene que estar en ebullición. Cuando añadimos el arroz bajar el fuego a medio-bajo. Si lo hacemos en la olla son 10 minutos. En un caldero tarda  20 minutos  y hay remover de vez en cuando para que no se pegue. El arroz tiene que quedar caldoso.

Bueno amigas, espero que os chupéis los dedos. Aquí va la foto del arroz hecho un día de lluvia que todavía sabe mejor.